¿Por qué?

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Este es un blog que pregunta. Hace cinco años decidí dedicarme al oficio de la enseñanza de español para extranjeros. Al principio te dedicas a sobrevivir, las condiciones de muchas escuelas no dan para más. Esto debería ser un blog en sí mismo, ahora que las pancartas llevan .com, deberíamos empezar por poner un poco de dignidad en muchas escuelas que malpagan, menosprecian y malean a esos profesores que creen que en la enseñanza del español hay algo más que fotocopias a destajo y guiris resacosos. En mi caso, el español es mi lengua, la misma en la que me hablaba mi abuela cuando pintaba las paredes o merendaba mebrillo con queso, (que por cierto, lo odiaba, dejaba unas manchas de un ocre pringoso en los deberes que nunca podía quitar). El español también es ese bibliotecario de Buenos Aires que se inventó un idioma para hablar con el pasado, y un chileno perdido en el desierto de Sonora, o un poeta barcelonés hablando con su hija futura. El español es muchas cosas, claro, tantas como hablantes pululando por el mundo. Con el paso del tiempo he ido acumulándolas, ¿Qué enseñamos? y ¿Por qué?. ¿Por qué este texto sobre el colesterol? ¿Para qué necesito saber quien es Isabel Allende?  Yo lo que quiero es buscar un trabajo, hacer amigos o ligarme al filipino de enfrente, ¿Por qué no empezar el curso con el futuro? Hola, ¿que tal? ¿Encontrarás trabajo?, ¿Te irás a tomar una cerveza con amigos?, ¿Me llamarás mañana?. Las preguntas cambian continuamente, tan rápido, que la respuesta más incipiente llega tarde, está fuera de lugar, no sirve. Entonces, ¿cabe responder?

Me cuento entre los afortunados que encontraron una escuela que permite hacerse preguntas, porque valoran este oficio y creen que la enseñanza del español es un asunto serio que merece dignidad y entrega. Este blog es el resultado de ambos factores,  de saber que debemos enseñar algo más, y de la posibilidad brindada por la escuela Mediterráneo de Barcelona.

No sé cuál es la respuesta, pero si que las preguntas son otras.

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